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UN TECHO DIGNO PARA LOS MÁS POBRES
La “mediagua” que se entrega y construye en comunidad a familias de escasos recursos es una solución concreta de hoy de responsabilidad social, justicia y humanismo que les permite a los más pobres contar con un lugar íntimo, digno y protegido, desarrollar un espacio para la familia, generar el sentido de propiedad y motivar al ahorro.
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Dentro de la extrema pobreza, hay un sector que vive en condiciones extremas de inhumanidad: carecen de una vivienda, de un “techo” para cobijarse de las inclemencias del clima. No son pocos, basta salir a la periferia de nuestras ciudades y encontraremos allí esta dolorosa situación, se llaman “Campamentos”, “Villa Miseria”, Favelas”, etc. No es necesario ir a otros continentes. Lo tenemos acá y muy cerca.
Frente a esta cruda realidad se creó en Chile una comunidad de acción solidaria llamada “Un Techo Para Chile”.Partió de una agrupación de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica que en el año 1997 decidieron hacer un "voluntariado activo" e idearon la construcción de hogares de emergencia en zonas llamadas "marginales". Rápidamente lograron levantar 50 casas del tipo “media agua” que hoy ya suman 25 mil ayudando a vivir con “calor humano” a más de 100 mil personas.
Los jóvenes trabajan junto a los pobladores de los campamentos más pobres para mejorar su calidad de vida y reconocerles la dignidad, a través de la construcción de “media-aguas” (Casas de madera prefabricadas y fáciles de armar), como asimismo de la capacitación para el trabajo, programas de mejoramiento educacional y fomento de la organización comunitaria. Para crear conciencia de la situación, la agrupación está constantemente haciendo denuncia de la difícil situación en la que viven miles de chilenos porque cree que la realidad de pobreza que viven tantas familias nos empobrece a todos como sociedad. Esto, ha tenido éxito, siendo apoyados por las grandes empresas y múltiples organizaciones civiles, sin perjuicio de la inmensa mayoría de hogares chilenos.
En siete años de trabajo han logrado sacar a la luz pública la realidad de los campamentos en Chile y las necesidades de los pobladores, para crear conciencia y motivar a la acción. Sostienen que la única forma de salir del subdesarrollo es integrando a todos los agentes sociales en los esfuerzos que apuntan a la superación de la pobreza. Han logrado romper el individualismo que reina en nuestra sociedad al convocar a más de 30.000 voluntarios –entre secundarios, universitarios, familias y empresas- quienes han construido mas de 25.000 mediaguas a lo largo del país, demostrando a la sociedad y en especial a los pobladores de los campamentos, que el programa realiza acciones concretas para terminar con la extrema pobreza en Chile. Además, de manera permanente esta agrupación juvenil, en la que participan también muchos profesionales joven, cuenta con un equipo de 1500 Voluntarios vinculados a los programas que desarrollan en campamentos en áreas de educación, micro créditos y desarrollo de la organización comunitaria.
El objetivo de largo plazo es terminar con los campamentos de extrema pobreza de Chile en el año 2010.
La consolidación y logros del Proyecto ya traspasado las fronteras y en diferentes naciones latinoamericanas se está trabajando bajo este ejemplo de que es posible romper la inercia la insensibilidad social. La juventud, sobre la cual muchas veces se hacen infundadas críticas de no tener un rol más protagónico en el acontecer social, ha asumido así un importante liderazgo siendo escuchada y apoyada por la ciudadanía toda. Ya se han realizado experiencias de construcción en El Salvador, Brasil, Perú, Ecuador, Argentina, México, Uruguay, Guatemala y Colombia.
A modo de ejemplo, citaremos a continuación el caso de las empresas Ameco y Fluor Chile. A mediados de Julio pasado, ejecutivos y trabajadores de estas empresas, con el apoyo de estudiantes universitarios, levantaron un conjunto significativo de viviendas durante todo un fin de semana, sacrificando las horas de descanso, tras una ardua jornada ó las respectivas jornadas de estudio, trabajadores, sus familias y estudiantes. Las casas fueron aportadas por ambas empresa y así participaron junto a sus trabajadores y ejecutivos en el proceso de armado, ensamblaje, construcción y terminaciones junto a los mismos pobladores.
Las empresas también están asumiendo su rol de responsabilidad social y esta iniciativa de los jóvenes chilenos de la Universidad Católica ha logrado motivar a uno de los bancos más importantes del país y con presencia mundial. Es así, como el Banco Santander Santiago ha comprometido su participación liderando la campaña de recaudación de fondos y su respaldo, contribuyendo a generar la adhesión de otras empresas. La participación de Santander Santiago en el “Un Techo para Chile”, considera junto a su aporte, gestionar la colaboración de sus clientes, empresas, proveedores y empleados. Además, invita a participar a todo el personal de su organización en las actividades de voluntariado, tanto en la campaña de recaudación de fondos como en la construcción de las mediaguas
He aquí una acción iniciada por nuestra juventud que nos muestra un camino a la acción solidaria ahora, no para un mañana que indefinidamente se posterga, diciéndonos con hechos que es posible actuar ahora.Por ello, hemos elegido esta obra testimonial para inaugurar nuestra nueva Sección que lleva, precisamente, el título: “Es Posible”.
Alfonsina Almandoz, estudiante de Arquitectura y coordinadora general de "Un Techo para Uruguay", afirma que "hasta ahora son 11 los países que ya han implementado el Proyecto nacido en Chile. Nosotros empezamos a desarrollarlo en nuestro país con gran acogida solidaria de la juventud. Para partir viajamos a Valparaíso (Chile) en donde se firmó un convenio entre todos los países participantes y, como broche de oro, se construyeron 30 casas. Allí surgió un desafío aun mayor: compartir el método de trabajo y la experiencia en otros países de la región. De a poco se fue colaborando con cada uno de los proyectos, consolidándose de esta manera el camino para formar una red latinoamericana de jóvenes con un fin común, “Superar la Pobreza”.
Hoy, ha dicho Alfonsina, “se pretende seguir con este rumbo, creando nuevos desafíos que se transforman en proyectos. Las metas siguen siendo grandes, pero cada día se cuenta con más voluntarios que se suman a Un Techo Para Mí País, que nace de la convicción de que un mundo justo es posible construir si es con la ayuda de todos”.
Felicitaciones a Uruguay a través de Alfonsina y de los jóvenes que se han sumado a esta obra.
Para mayor información y/o aporte en Uruguay visitar el Sitio Web: http://www.untechoparauruguay.org/
Red Latinoamericana de voluntariado juvenil que actualmente opera en Latinoamericana bajo el lema “Un Techo para mi País”:
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